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viernes, 29 de septiembre de 2006

Mi primera vez


Os voy a explicar cómo fue la primera vez que me decidí a practicar el nudismo, y qué sensaciones me invadieron cuando pasó.

Fue en julio de 2004, en un viaje de vacaciones que hice a Tenerife.
El año anterior nos habíamos aventurado a ir a una playa nudista de Mallorca, Es Trenc, porque nos la habían recomendado por la calidad de las aguas, la tranquilidad, y la limpieza de la arena.
De hecho mi novia y yo fuimos a la playa sin intención de desnudarnos, pero no podías evitar ver pasar por allí a gente desnuda, y la verdad es que lo empezamos a ver bastante normal.

Porque la verdad es que, ¿qué hay de malo en un cuerpo desnudo si no está en actitud sexual? Yo creo que nada. El cuerpo humano, tanto de hombres como de mujeres es maravilloso y muy hermoso. La pregunta es, ¿por qué tenemos que ocultarlo? ¿prejuicios? ¿tabú? ¿pudor? La verdad es que pensaba que todas estas cosas estaban ya superadas en nuestra sociedad actual, pero veo que todavía no.

En Mallorca no pasamos del "tonteo" (yo me quité el bañador dentro del agua, cosa que provoca una sensación genial, pero antes de salir del agua me lo volví a poner).

Pero en Tenerife tuvimos la oportunidad de oro. Yendo de ruta por la isla, y habiendo pasado ya varios días en playas bastante masificadas, decidimos buscar una playa más tranquila, y leyendo en una guía de la isla encontramos "La Tejita". La guía la calificaba de playa tranquila "donde se puede practicar el nudismo", y decidimos acercarnos a ver qué tal. Total, si no practicas nudismo, pues estás en una playa tranquila, y si lo practicas, pues estupendo, a disfrutar!

Conduciendo por la carretera vimos el cartel y nos desviamos, y en pocos minutos aparcamos el coche. Recuerdo que mientras nos acercábamos a la playa me invadía una sensación de nerviosismo total, imagino que el miedo del principiante. Piensas en todo lo que te puede pasar (odiaría que alguien se me acercara a conversar, imagínate que tengo una erección involuntaria.. mil cosas), pero vas decidido a conseguir lo que te has propuesto: probar el nudismo. ¿Qué mejor oportunidad que probarlo en un sitio donde es muy poco probable que alguien te conozca?

Y así fue. Llegamos mi novia y yo, y la playa era muy extensa y había muy poca gente, cosa que te anima aún más a probar. Tiramos las toallas en la arena y nos quitamos los bañadores. La verdad es que la sensación de libertad es indescriptible, con todo el viento chocando contra todas las partes de tu cuerpo sin excepción, notando el calor del sol en toda tu piel, y sin duda sientes que estás mucho más en contacto con la naturaleza, como si las barreras que te separan de ella hubieran desaparecido.

La verdad es que no me levanté de la toalla en todo el rato por vergüenza, por desconocimiento, y por la curiosidad que tenía, pero sí que di unas cuantas vueltas en la toalla para aprovechar todo el sol para todo mi cuerpo.

Imagino que el primer día, lo que haces sobretodo es mirar. Miras por curiosidad, por cómo actuará la otra gente, por si la gente es celosa de su espacio o no... en fin, que no quieres actuar de forma rara.

Recuerdo que a nuestra derecha en la playa no había absolutamente nadie, y a nuestra izquierda, las primeras personas que habían era un hombre solo leyendo un libro y una mujer y un hombre mayores un poco más lejos. Recuerdo observarlos para ver cómo actuaban, y recuerdo que actuaban con total normalidad: el hombre del libro leía todo el rato e iba cambiando de posición para estar más cómodo, y la mujer de la pareja que estaban más cerca se levantaba e iba un rato al agua, y a continuación volvía a la toalla.

También recuerdo el montón de dudas que me surgían y que esperaba que tuvieran respuesta:
- ¿Me tengo que poner protección solar en los genitales? ¿y en el culo?
- Si alguien se me acerca y me habla, ¿qué hago? ¿lo echo a patadas? ¿confundirá mis intenciones por el hecho de estar desnundo?

Una de las primeras cosas que creo que superas es el hecho de que la otra gente te vea desnudo. Mi novia y yo no nos movíamos de la toalla para ser lo máximo discretos posible, pero es inevitable que se acerque alguien paseando por tu lado y te vea. La primera persona que pasa te da un poco de cosa, pero la segunda ya te das cuenta que ni siquiera te mira, y la tercera ya ni la ves pasar, porque no estás pendiente de controlar a la gente que pasa.

Cuando ya fue más tarde no nos quedó más remedio que irnos, porque ya no había sol. Pero os aseguro que me quedé con las ganas de seguir disfrutando de aquel momento, y de practicar el nudismo con naturalidad (ir al agua a darse un chapuzón, jugar a las palas, pasear...). Bueno, eso tuvo que esperar a mi siguiente experiencia.

En breve os explicaré cuál fue la siguiente!
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Moreno integral

Hola! Este es el primer año que disfruto de un moreno integral. La verdad es que es una sensación bonita... ni una marca de bañador... es genial!

Noto quizá un poquito más blanca la zona del bañador porque inevitablemente tienes que ir alguna vez a alguna playa textil con amigos... en fin, a ver cuando se deciden y vienen a playas nudistas.
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